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Resolver el dilema de los pagos

A menudo se afirma que no hay mejor momento para crear una empresa que una crisis. El adagio «de la crisis surge la oportunidad» se ha repetido constantemente durante el último año, en innumerables artículos.

Cuando hablamos de emprender un negocio, debemos distinguir entre el minúsculo número de «emprendedores» que aspiran a convertirse en el próximo unicornio tecnológico y la gran mayoría de autónomos. Ya sea un tutor, un terapeuta, un entrenador personal o un fisioterapeuta, la mayoría de la gente simplemente quiere ganarse la vida decentemente, mantener a sus seres queridos y tener un impacto positivo en su comunidad local.

Y, con una cuarta parte de los nuevos autónomos que se registran después de quedarse sin empleo, está claro que muchos se lanzan a trabajar por su cuenta porque, sencillamente, no hay suficientes oportunidades de trabajo decente en el mercado en estos momentos.

Los retos de ir por libre en la economía digital

La pandemia ha afectado a empresas de todas las formas y tamaños, pero si eres un autónomo, hay retos más profundos que debes tener en cuenta.

A muchos profesionales, especialmente a los que dependen de la clientela local y comunitaria, les resulta difícil prosperar en una economía cada vez más digital. Se trata de una economía en la que los clientes priorizan la facilidad y la comodidad -el siguiente limpiador o jardinero disponible, o la opción más barata del sitio de agregación- en lugar de un contacto personal de confianza.

Si te unes a los agregadores, estarás renunciando a una parte de los honorarios y aceptando que el agregador sea «dueño» de la relación con tus clientes. La alternativa es gastar más en publicidad en Google y en las redes sociales, aunque lo más probable es que no seas un experto en optimización de motores de búsqueda o en colocación de publicidad programática.

También está el problema de que muchos de los servicios de apoyo que necesitarás para establecerte, desde los servicios de la cadena de suministro hasta los servicios profesionales, no están diseñados para atender a los autónomos.

Envía facturas y acepta pagos instantáneos sobre la marcha

Envía facturas profesionales y enlaces de pago desde tu teléfono en segundos. Los clientes hacen clic en el enlace, eligen su banco y confirman el pago. El dinero llega a su cuenta bancaria al instante y usted recibe una notificación móvil inmediata. No podría ser más fácil.

Optimice los pagos desde el principio

Para hacer frente a estos retos y facilitar que los profesionales autónomos se ganen bien la vida habrá que tomar una serie de medidas, desde una protección más eficaz por parte del Gobierno hasta la reapertura (y reconstrucción) de la vida comunitaria en el Reino Unido después de la crisis.

Pero si estás empezando tu propio negocio hoy, no puedes permitirte el lujo de esperar a que estas cosas sucedan. Por ello, es fundamental que analices bien cómo estás operando y consideres dónde puedes obtener ganancias marginales, para reducir tus costes, aumentar tus ingresos o liberar más tiempo.

Un buen punto de partida es abordar la cuestión, a menudo espinosa, de cómo se paga. Al fin y al cabo, vivimos en una sociedad cada vez más desprovista de dinero en efectivo y, por desgracia, los autónomos se ven a menudo desproporcionadamente afectados por las deficiencias de las opciones de pago no monetarias.

Por ejemplo, las tarjetas de pago y las plataformas digitales de pago ofrecen tiempos de liquidación lentos. También exigen invertir en dispositivos y tecnología adicionales y conllevan comisiones que suelen oscilar entre el 1,5% y el 3% en cada transacción.

Por otro lado, existen soluciones de facturación que permiten enviar facturas digitales con botones y enlaces de pago una vez finalizado el trabajo; un software de contabilidad básico es un buen ejemplo de ello. Pero, de nuevo, estas herramientas siguen necesitando que te conectes a un proveedor de pagos e incurren en comisiones de entre el 1,5% y el 3%. Solicitar el pago después de haber dejado al cliente (o viceversa) significa que también corres el riesgo de que la factura se pierda, se ignore o se retrase.

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