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¿Cómo comprar un buen jamón ibérico?

El jamón ibérico es uno de los regalos estelares de la época navideña, pero también una de las compras esenciales para las familias que quieren disfrutar de lo mejor en sus mesas. Comprar un jamón ibérico de calidad, sin embargo, no es algo muy sencillo.

Cada año, las tendencias en consumo de alimentos de origen animal se refinan más, y dentro de las generalizaciones, hay algunos sectores específicos donde aspectos como la denominación de origen y la calidad de los detalles, han logrado tener una importante incidencia. Al momento de comprar un jamón, hoy no sólo se valora el precio por pieza o la marca de acuerdo a su conocimiento, sino que son muchos los aspectos que se deben considerar para que la decisión sea la mejor en todos los sentidos.

Siempre que puedas, jamones con denominación de origen

Las Denominaciones de Origen son uno de los sellos de calidad más elevados que los jamones ibéricos poseen. En España, esta norma de calidad es otorgada por las administraciones de cada región y no todas las piezas procesadas en dichos espacios geográficos serán dignas de tener el destacado sello, sino que se realiza una criba lo suficientemente estricta de forma posterior a la curación de las piezas como para asegurarse de que a la mesa de los usuarios llegue lo mejor.

Entre otros, hoy en día destaca el jamón ibérico de Los Pedroches por su Denominación de Origen de la zona de la Sierra de Córdoba, donde los cerdos son alimentados con bellotas y encinas de sus tradicionales dehesas, siendo uno de los jamones ibéricos más conocidos de España, y además, brindar una amplia oferta de jamones y embutidos. 

Comprar jamones ibéricos con denominaciones de origen permite a los consumidores saber que el proceso de crianza, alimentación, curación, etiquetado y distribución de cada una de las piezas de jamón, ha sido óptimo -desde la responsabilidad medioambiental, hasta los estrictos controles nutricionales y de curación-, por lo que el sabor y la calidad serán inigualables.

Otros aspectos a tener en cuenta al comprar un buen jamón ibérico

Un buen jamón ibérico destaca por la calidad de la materia prima -de ahí que las Denominaciones de Origen sean un punto de partida ideal-. Sin embargo, en general, hay otros aspectos en los que se debe confiar para adquirir un buen jamón ibérico y evitar tener una experiencia no del todo satisfactoria.

  • El aspecto de la pezuña: aunque existe un error coloquial de creer que sólo en la pezuña puedes ver la calidad del jamón ibérico, lo cierto del caso es que una de las formas más sencillas de valorar una pieza de jamón de alta calidad, no está en el color de la pezuña, sino en el desgaste que éstas tengan. Como bien es sabido, el jamón ibérico 100% bellota puede apreciarse en pezuñas muy desgastadas, producto de la forma de crianza y alimentación de los cerdos -al aire libre, caminando en las dehesas-. Cuando las pezuñas no están desgastadas, es una señal de que se está ante un jamón de cebo.
  • ¿Jamón o paleta? El jamón se obtiene de las patas traseras del cerdo y la paleta de las delanteras. Aunque al momento de comprar productos 100% ibéricos, la calidad es prácticamente la misma, las diferencias estarán en el precio -la paleta es más barata y no sólo por pesar menos kilos, siempre-, en el tiempo que puede durar antes de caducar -en este caso, la paleta también es la mejor opción-, pero donde el corte de jamón es el más sencillo de obtener.

El precinto: si bien sólo los jamones ibéricos tienen el precinto negro -esto, para los cerdos puros criados en dehesas-, no son pocas las personas que confunden los precintos rojos y verdes con los de la raza superior. En estos últimos dos casos, si bien la calidad del jamón puede ser excelente -dependiendo de la marca, claro está-, el proceso de crianza y de alimentación será muy distinto. Por lo que siempre debes priorizarlos cuando su precio sea considerablemente menor a los de un jamón ibérico de máxima calidad.

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