El diseño web es uno de los elementos más importantes que una empresa debe cuidar en la era digital. Es lo primero que los usuarios verán de su marca y su proyecto, y dar una primera mala impresión es sinónimo de hacer que ese potencial cliente se convierta en un usuario de la competencia directa, en la mayoría de los casos.
Por esa razón es imprescindible para una empresa, para cualquier marca y proyecto digital -sin distinción de nichos o presupuestos- contar con los servicios de una agencia de diseño web que sea especialista precisamente en ello, que el diseño, la funcionalidad y la comunicación a través de un sitio web sea la razón de ofrecer sus servicios, puesto que ello le brindará a los usuarios una buena impresión y con ello, una razón para navegar dentro del sitio, para usar sus productos o servicios.
El diseño es importante
No son pocas las empresas y los pequeños emprendedores que descuidan el diseño de su sitio web. Las razones pueden ser diversas y en la mayoría de las veces no son una justificación válida para perder oportunidades geniales frente a potenciales clientes que quizá sí estén interesados en lo que ofrecen, pero que se llevan una muy mala impresión inicial. Ni qué decir de aquellas empresas que ni siquiera se han planteado tener un sitio web propio.
El diseño web es importante porque:
- Transmite el lenguaje, los colores y la identidad de una marca. La humaniza y la profesionaliza de cara a sus clientes.
- Le da presencia en internet, con la importancia que eso tiene de cara a la expansión y al alcance de un proyecto.
- Garantiza la comunicación y la interacción directa entre cliente y empresa, minimizando los obstáculos intermedios.
La funcionalidad gusta
Pero aunque el diseño web sea importante porque de allí dependen otras técnicas de venta digital que una empresa debe realizar, no es solo el factor estético o estructural lo único importante. La funcionalidad es quizá el término más determinante para entender cómo se comporta un usuario o por qué prefiere a una marca antes que a otra, sobre todo hablando de contextos digitales.
La funcionalidad y la usabilidad son dos términos asociados a la experiencia de uso, a la manera en que un usuario interactúa, consume la información, disfruta o padece de lo que un sitio web muestra.
Hacer páginas atractivas es sinónimo de lograr que los usuarios disfruten antes de padecer, y que esa experiencia les enganche a la marca, les haga realizar sus trámites, sus compras, sus contactos con la empresa con mayor rapidez, y evite los obstáculos que a veces aparecen cuando una página es estéticamente impecable pero funcionalmente inutilizable.
La funcionalidad permite:
- Desarrollar una estructura donde el usuario se sienta cómodo desde cualquier dispositivo.
- Orientar el diseño web hacia la usabilidad, la comodidad, pero también hacia las acciones que se quieran lograr en el usuario -comprar, reaccionar, comunicarse-.
Comunicar vende, independientemente del contexto
El sitio web es la primera gran impresión de un usuario con respecto a la marca. Además de brindar presencia a una empresa, el sitio web es la manera más organizada y profesional de comunicar un mensaje, una visión, la misión, de ofrecer los productos y servicios desde un sitio centrado únicamente en persuadir sobre las ventajas y experiencias de cada uno de esos renglones u ofrecimientos.Tener un sitio web de calidad es una necesidad integral. La funcionalidad sin la estética sirve de muy poco; y la estética impecable con una funcionalidad deficiente aleja a los usuarios que se dejaron llevar por lo bonito que parecía todo. Contratar una agencia de diseño web profesionalizada y experimentada estrictamente en ello es garantía de que el sitio web de una empresa tendrá vida propia, comunicará con claridad un mensaje, sus intenciones, brindará autoridad a la marca y la acercará de forma humana y sincera a sus clientes, al tiempo que dará una excelente primera impresión, que en ocasiones basta para que un usuario se enganche.







Comments are closed.