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Las hortalizas son fuentes naturales de vitaminas y minerales que fortalecen la salud

Comer vegetales es la manera más sana de alimentarnos, ya que nos aportan sustancias que protegen nuestro organismo de todo tipo de enfermedades. Su consumo diario, crudas o al vapor, es la manera más indicada para aprovechar al máximo todos sus nutrientes.   

Una manera económica y sana de cuidar la salud 

Los alimentos no perecederos o de larga duración suelen ser más costosos que los naturales, debido a que son sometidos a un proceso industrial, en el cual les aplican conservantes y otros químicos, con el objetivo de retrasar su descomposición por meses, e incluso años.

Aunque en la etiqueta de un producto enlatado se lea “100% natural”, los únicos certificados son los recién cosechados, que están en su forma original. 

El motivo por el cual es tan importante que los alimentos sean naturales es porque de esa manera pueden aportarnos todos sus nutrientes.

En el caso específico de las hortalizas, estos alimentos tienen alto contenido en vitaminas y minerales que son muy beneficiosos para nuestra salud. 

Los nutricionistas recomiendan su consumo crudo o al vapor, para poder disfrutar de todas sus propiedades. Cocerlos por mucho tiempo no es recomendable, ya que pierden las sustancias.

Las hortalizas son ricas en sodio, beneficioso para la eliminación de líquido retenido. 

Aportan minerales como el hierro, zinc, magnesio, calcio y fósforo, necesarios para el buen funcionamiento del organismo. Y contienen fibras, las cuales ayudan el tránsito intestinal, disminuir la glucosa y el colesterol en la sangre.  

Hortalizas que debemos incluir en la dieta

Una de las hortalizas más completas que nos brinda la tierra y que debe estar siempre presente en nuestra dieta es la espinaca.

Debido a su alto contenido de carotenoides, ácido fólico, hierro, calcio y vitamina C y K, las espinacas son muy saludables; permitiéndonos controlar la diabetes, disminuir la presión arterial y reducir el efecto del exceso de sodio en el organismo.

El calabacín es un potente antioxidante, por lo que su consumo regular nos ayuda a mantener la piel sana y protegida, además de retardar el envejecimiento

También es un controlador del colesterol y contiene vitaminas C, B3 y provitaminas A, así como fósforo, potasio y magnesio.

Aunque pocas veces se habla de la lechuga, esta hortaliza tiene muchas propiedades, combate la anemia, trata el resfriado y es una gran fuente de vitamina K2.  

Entre las propiedades de la vitamina k2 se encuentra su aporte para el crecimiento de la masa ósea y para el tratamiento contra el Alzheimer. Además previene el cáncer y disminuye los cólicos menstruales.

La col de Bruselas es muy nutritiva y de buen sabor. Aporta a nuestro organismo un alto porcentaje de minerales como el calcio y el hierro, así como fibra y vitaminas A y C. 

Asimismo es indicada para evitar la retención de líquidos, proteger el colon y el sistema nervioso.

La vitamina que fortalece nuestros huesos

La vitamina k2 es de las más beneficiosas para nuestra salud, pero de la que menos se habla.

Es la responsable del buen estado de los huesos, vasos sanguíneos y el corazón. Y reconocer su fuente no es complicado, ya que se encuentra en todos los vegetales de hojas verdes.

Esta vitamina es conocida por su capacidad de coagulación de la sangre, que reduce a la mitad el riesgo de infarto;  y la producción de osteocalcina, una hormona necesaria para mantener los huesos fuertes y  libres de osteoporosis. Además previene la artrosis y la arteriosclerosis.

La carencia de esta vitamina podemos notarla al sufrir moretones con facilidad en la piel, hemorroides, manchas de sangre bajo las uñas, arrugas a temprana edad en la cara y cuello, y enfermedades intestinales inflamatorias. Debido a su importancia en nuestra salud es recomendable consumir vitamina k2 todos los días.

Las ensaladas y batidos a base de espinacas, acelgas, brócoli, coliflor y coles de Bruselas pueden acompañar cada una de nuestras comidas para aumentar la vitamina k2 en nuestro organismo. También son buena fuente de esta vitamina, aunque en menos porcentaje, los huevos, el pescado, la carne y los cereales integrales. 

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